En Chile, cada generación está marcada por un terremoto. Quienes habitamos en la actuaI, siempre tendremos en nuestra retina el día 27 de febrero de 2010, cuando siendo las 03:34 ocurrió un megaterremoto 8.8 Mw, y posterior tsunami, en la zona centro-sur del país.
A 16 años de este desastre, nuestra línea de tsunamis (integrada por los investigadores Mauricio Fuentes y Francisco Uribe), en colaboración con el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) a través de la tesis de Matías Sifón, presenta una nueva animación sobre este evento. En ella podemos ver cómo se deformó el fondo marino, excitando columnas de agua de 5 metros, que se propagaron por el Océano Pacífico a 750 km/hr.
🔷 Hacia la izquierda, podemos ver el crecimiento del tamaño de los terremotos en función de la magnitud. En naranjo, se indica el caso de la simulación en cuestión.
🔷 A la derecha, se observa cómo las ondas de tsunami comienzan a irradiarse desde la costa chilena hacia el resto del Océano Pacífico. La barra lateral cuantifica la amplitud del tsunami en metros. En ella, los tonos cálidos señalan la cresta (elevación) de la masa de agua, mientras que los tonos fríos representan el valle (depresión) de la onda.
