Del 1 al 5 de junio se realizó por primera vez en Chile y Sudamérica el Workshop International GNSS Service (IGS, por sus siglas en inglés), importante encuentro científico para intercambiar conocimientos, dar a conocer avances tecnológicos y definir el curso de la infraestructura geodésica global.
Organizado por el Departamento de Ingeniería Geoespacial y Ambiental de la Universidad de Santiago (Usach), en conjunto con el Instituto Geográfico Militar de Chile, la instancia logró reunir a expertos/as y profesionales de todo el mundo, quienes coincidieron en charlas, presentaciones, exhibición de pósters, entre otras actividades.
En representación del PRS asistieron Lucie Rolland (Observatoire de la Côte d’Azur) y la geofísica Gabriela Herrera. Esta última presentó el póster “Characterizing earthquakes from their GNSS-TEC response multiplets”, basado en la investigación que desarrollan junto a Francisco Uribe y Mauricio Fuentes.
Ésta consiste en un modelo matemático que, a partir de dos ondas producidas por un terremoto y detectadas por satélites GNSS mediante el Contenido Total de Electrones (TEC, por sus siglas en inglés), puede calcular el lugar de estos dos puntos de ruptura y la distancia que tienen entre sí, sin la necesidad de tener instrumentos sísmicos cerca del epicentro.
“Cuando ocurre un terremoto muy grande, no solo sacude el suelo: también genera una onda acústica tan potente (que viaja a la velocidad del sonido) que sube hasta la ionosfera, una capa de la atmósfera a 300 km de altura llena de partículas cargadas eléctricamente. En algunos terremotos muy grandes y complejos, incluso podemos ver dos ondas separadas en el tiempo. Los satélites GNSS que orbitan la Tierra ‘sienten’ esta perturbación cuando su señal atraviesa esa capa”, explica Gabriela Herrera.
A partir de estas observaciones, el modelo permite obtener información de la fuente sísmica (como su largo y azimuth) desde las mediciones de TEC registradas en la ionosfera mediante señales GNSS. Método que podría ser muy útil para estudiar los terremotos que ocurren en el océano, lejos de cualquier estación sismológica, ya que podrían ayudar a entender su geometría de forma rápida, usando la ionosfera como un sensor remoto.
“La medición del TEC para ver este tipo de señales está en plena exploración científica. Si bien es un campo que está creciendo muchísimo en los últimos años, la comunidad que lo estudia a nivel mundial es pequeña. Entonces aportar a esa discusión en el Workshop IGS es valioso e importante, porque puede abrir la puerta a otras colaboraciones, ya sea en la región latinoamericana o en el resto del mundo”, comenta la investigadora.

El congreso no solo permitió al equipo del PRS exponer los avances de sus investigaciones, sino que también tender lazos con otros centros científicos. Fue así que, en el marco de este encuentro, se gestó la visita de Gabriela Herrera al Centro Espacial Nacional (CEN), quien fue invitada por el Dr. Manuel Bravo de la Universidad Adventista de Chile.

Junto a una delegación de científicos y científicas, recorrió la infraestructura dedicada a la investigación y el desarrollo de la tecnología espacial en Chile. La instancia además abrió una oportunidad para futuras colaboraciones, que podrían permitir seguir observando los terremotos desde el espacio.
