El pasado 7 de enero Francisco Delgado, académico del Departamento de Geología e investigador del Programa Riesgo Sísmico de la U. de Chile, llegó en helicóptero a los Andes del Sur, específicamente al volcán Cordón Caulle, ubicado en la Región de Los Ríos. El motivo de su visita fue la instalación de una nueva estación GNSS permanente, pieza clave en el desarrollo de su proyecto Fondecyt regular que estudia los mecanismos que permiten la acumulación de magmas bajo volcanes.

A través de esta instalación, realizada junto al Observatorio Vulcanológico de los Andes del Sur (OVDAS), del Sernageomin, se podrá observar de manera más precisa el movimiento de la superficie terrestre por medio de señales satelitales.

Todo esto es parte del proyecto que impulsa el profesor Delgado, junto a los coinvestigadores Alida Pérez-Fodich (U. de Chile) y John Browning (U. Católica), que se proyecta para los próximos cuatro años.

Éste busca contribuir a los estudios sobre las erupciones subplinianas y plinianas, que son aquellas que se caracterizan por ser las más peligrosas y explosivas (con índices de explosividad IEV>4 y columnas eruptivas sobre los 12 km de alto), y que ocurren generalmente en zonas de subducción.

Erupciones de esta magnitud se producen por la presión que genera el vapor de agua disuelto en el magma, que pueden llegar a regiones de almacenamiento superficiales (como ríos o lagos), cambios de presión y deformación del suelo en la superficie terrestre.

Actualmente, los datos en tiempo real sobre este tema son escasos, por lo que es necesario comprender los mecanismos que permiten esta acumulación de magmas y su posible impacto. Para ello, se estudiarán los volcanes Hudson y Cordón Caulle, que registraron erupciones de este tipo en 1991 y 2011, respectivamente, y que se están levantando desde hace al menos 23 años.

El proyecto está adquiriendo diversas mediciones geodésicas de deformaciones de la corteza terrestre (InSAR y GNSS) y geoquímicas para determinar variaciones en la composición química del agua de los ríos que drenan estos volcanes a lo largo del tiempo. Con esta información, se crearán modelos numéricos que simulen, por ejemplo, cómo suben los fluidos y el magma dentro del volcán. Estos modelos son calibrados mediante datos de mecánica de rocas, que son obtenidos a partir de muestras de lavas de las últimas erupciones de estos volcanes.
Por lo tanto, la reciente instalación de la estación GNSS en el Cordón Caulle, que medirá la posición de un punto específico que se levanta 15/cm por año –probablemente en respuesta a la acumulación de magma bajo el volcán–, es el primer paso de un estudio que entregará nuevos datos, siendo el primero en Chile en combinar de manera sistemática información de geodesia, mecánica de rocas y geoquímica.