A tres semanas de ocurrido el terremoto en Venezuela, siguen apareciendo nuevas observaciones que explican el desastre. Para aportar a la conversación científica, el investigador Bertrand Delouis, de la Universidad Côte d’Azur (Francia) e investigador PRS, elaboró un modelo actualizado de deslizamiento, utilizando el método SLIPNEAR (GéoAzur), a partir de datos sismológicos regionales de estaciones del Caribe, Colombia y otras zonas cercanas.
En palabras del autor, este análisis preliminar corresponde a una inversión del deslizamiento cosísmico mediante un modelo de falla finita. Es decir, un método matemático que muestra, a lo largo de toda la falla, cuánta energía se liberó y cómo se movió durante el terremoto.
Algunos de los datos evidenciaron que, por ejemplo, la ruptura se extendió más hacia el este y fue de unos 250 a 300 kilómetros, una extensión inusualmente larga para un terremoto de esta magnitud (Mw 7,5 a 7,6). En contraste, el desplazamiento del terreno fue relativamente bajo, como también el desplazamiento máximo, que fue de solo 2 metros (aprox.).

También se identificaron dos grandes zonas de deslizamiento, que coinciden con las imágenes satelitales InSAR registradas. Sin embargo, aparece una tercera zona más pequeña, ubicada más al este y mar adentro, que los satélites no lograron captar y que aportaría más antecedentes.
Por otro lado, la ruptura avanzó a una velocidad media de 3,8 km/s, aunque en algunos tramos fue más rápida. Esto podría indicar que, en ciertos puntos, la ruptura de la falla viajó más rápido que las ondas de corte (supershear). Sin embargo, esta característica sería menos pronunciada que en los terremotos de Turquía (2023) o Myanmar (2025).
Desde los datos, un solo terremoto
Aunque en un principio se reportaron dos sismos casi simultáneos —un doblete de magnitud 7,2 y 7,5 separados por apenas 39 segundos—, el análisis de Delouis basado en datos regionales, indica que, desde la perspectiva del modelamiento, no hay necesidad de asumir que hubo dos terremotos distintos, y que se puede abordar como un solo evento de magnitud Mw 7,55.
Si bien sigue siendo un modelo preliminar, demuestra que los datos sismológicos regionales permiten obtener, en poco tiempo, una imagen bastante fiel de la ruptura de la falla.
